18 de abril de 2026

¿Asistiremos a la intervención militar de EE.UU en Venezuela? Por Wilfer Bonilla

Análisis Geopolítico: Venezuela vs. Potencia Militar de EEUU

Análisis Geopolítico

Venezuela frente a la potencia militar de EEUU

Toda la prensa internacional está inundada con la noticia sobre la «inminente invasión militar a Venezuela por parte de Estados Unidos»; como justificación política se presenta la acusación de Venezuela como un Narcoestado, es sencillamente el mismo libreto de Panamá y Noriega, pero olvidan un detalle, Venezuela no es panamá, ni el presidente Maduro es Noriega.

En el presente análisis presentaré los argumentos del límite político y militar que tiene Estados Unidos para acometer tal agresión. En el primer gobierno Trump 2016-2020 la intervención no ocurrió a pesar de desearla y activarla, es probable que ocurra igual en este contexto. Pero ¿por qué afirmo esto?, ¿no es acaso la fuerza militar de EEUU una potencia leviatán imposible de bloquear?. En los siguientes párrafos buscaré responder a estos interrogantes.

El problema estratégico

Estados Unidos posee inmensas capacidades militares que le permiten sin ningún problema ingresar a cualquier escenario de confrontación, particularmente con Venezuela. El problema que tiene frente a Venezuela, es que no ha podido resolver como saldría del espacio de batalla que se abriría, no ha resuelto como cerrar el desborde territorial, temporal y político de este probable conflicto bélico.

Al respecto es esclarecedora la postura del ex asesor del Pentágono Thomas Barnett sobre los espacios de acción militar, transición y paz. Según Tomas Barnett no es problema acceder a los espacios de batalla, no hay ninguno al que EEUU no pueda ingresar, el problema es acceder a los espacios de transición y luego poder crear el espacio de paz como poder de permanencia, lo cual implica legitimidad con los locales.

Capacidades de defensa venezolanas

Otro problema para la intervención militar a Venezuela es el fortalecimiento del país en las capacidades tecnológico militares que le permiten crear un amplio escudo de anti acceso y denegación de área el cual es conocido como estrategia A2/NA.

Poseer la capacidad de negación del espacio aéreo implica disponer de sistemas defensivos antiaéreos y de combate aéreo que impida a un oponente ganar el comando de dicho espacio. El sistema de anti acceso y denegación de área con que cuenta hoy Venezuela cumple un papel disuasivo y afecta el cálculo estratégico de EEUU.

Incrementa la incertidumbre sobre las probables e inaceptables pérdidas o costos políticos, militares, humanos y financieros que tendrían que asumir ante el bloqueo o limitación de una operación de ataque aéreo o misilístico.

SISTEMAS DE DEFENSA VENEZOLANOS
  • Antey-2500-S300 y S400 (sistemas antiaéreos)
  • Polyana D4M1 (gestión automatizada del espacio aéreo)
  • P400-Bastión (defensa costera con misiles hipersónicos ONIX)
  • Sukhoi Su-30 (aviones caza con misiles antibuque KH-31)

Las capacidades Venezolanas en A2/NA, exigirían a las fuerzas Norte Americanas y su coalición intervencionista con otros países o mercenarios, operar con su infantería sin el apoyo de la fuerza aérea. En el contexto de Irak y Afganistán no tuvieron este problema, sin embargo en Venezuela donde la cooperación militar con Rusia ha configurado la tecnología del escudo antiaéreo Antey-2500-S300 y S400, más el sistema de gestión automatizada del espacio aéreo Polyana D4M1, si representa un problema para la aviación de EEUU.

La disposición del escudo antiaéreo y despliegue de las capacidades de anti acceso y denegación de área en Venezuela representa un problema militar y de gran peso disuasivo para EEUU, su línea de ataque desde el caribe con porta aviones y destructores tendrían que enfrentar el sistema de anti acceso y denegación de área, viendo interceptados sus misiles y aviones en un radio de 250 kilómetros con el sistema S-300 y BukM2 desde la costa Venezolana.

La república Bolivariana de Venezuela cuenta con el poder de destruir la flota naval de la fuerza de agresión de EEUU si ingresa al radio de exclusión

El sistema anti acceso A2/NA también cumple un papel central en la defensa de la frontera occidental y sur Venezolana. Si bien el escenario de la intervención por la frontera sur con Brasil y occidental con Colombia tienen serias dificultades para EEUU y sus tropas mercenarias.

Posición de Brasil y Colombia

En primer lugar, las fuerzas militares Brasileñas y un amplio sector de su empresariado nacional, no están dispuestos a implicarse en esta confrontación ni a ceder un corredor para el despliegue mercenario. En el pasado no ocurrió igual con Colombia, su entonces presidente Ivan Duque y sus fuerzas armadas participaron con miembros del Pentágono en reuniones de evaluación de este escenario, Colombia se presentó dispuesta a implicarse en la agresión a Venezuela.

Pero actualmente el primero en salir a cuestionar la aventura imperial ha sido el presidente Gustavo Petro, señalando como una torpeza la invasión militar; Petro lo hace convencido que de llegar a darse la agresión a Venezuela desde Colombia o desde cualquier frontera, el escenario de desenlace sería catastrófico para el país neogranadino (Colombia) y EEUU.

Pero volvamos a la reflexión sobre las capacidades militares de Venezuela y su poder disuasivo sobre la implicación de Colombia en la agresión. El sistema de anti acceso y denegación de área desplegado en diversos puntos de la frontera Colombiana no solo obstruiría o limitaría la navegación aérea dentro o hacia el espacio territorial Venezolano, sino que el radio de 250 kilómetros que abarca, bloquearía completamente las operaciones de la aviación militar Colombiana 250 kilómetros dentro de Colombia.

VULNERABILIDADES COLOMBIANAS
  • Sin capacidades de escudo antimisiles y antiaéreo modernos
  • Aviación con atraso técnico para enfrentar a los Sukhoi Su-30
  • Preparación centrada en guerra contrainsurgente, no convencional
  • Reconversión tecnológica tomaría años y costos astronómicos

Mientras tanto los modernos aviones Sukhoi Su-30 Venezolanos podrían desplegarse en esta área Colombiana aniquilando las bases y posiciones de infantería EEUU-Colombia-Mercenarios, abriendo espacio para que las divisiones de tanques T72-B1, las unidades de helicópteros MI-35M, las divisiones de artillería ZU-23-2, 1S-125 Neva/Pechora, BM-30 Smerch, Obus 2S19 «MSTA-S, junto a su infantería dotada de artillería ligera Igla-S se desplieguen libremente copando posiciones sustanciales.

Así mismo, los Sukhoi Su-30 tendrían la capacidad de incursionar en el espacio profundo Colombiano llegando a su capital y a todo el país con la misión de destruir infraestructuras vitales, por ejemplo carreteras, refinerías, equipamientos militares, centros económicos y puentes que partirían el país en pedazos y atascaría cualquier reacción de sus fuerzas militares.

Conclusión estratégica

Finalmente agreguemos que la ventaja táctico militar de EEUU estaría en sus misiles de crucero Tomahawk con un alcance de 2500 kilómetros y con una velocidad de 800 kilómetros por hora, su ofensiva militar debería disparar una cantidad abrumadora de Tomahawk para intentar saturar el sistema anti aéreo venezolano.

Sin embargo la experiencia Siria en el ataque del año 2018 por parte de EEUU nos permite señalar una relación de interceptación en la que los sistemas antiaéreos sirios interceptaron 71 de los 103 misiles Tomahawk lanzados.

Por su parte Venezuela a pesar del alto grado de desarrollo técnico militar, centra su estrategia de defensa no en la confrontación de fuerzas convencionales, estas cumplen el papel de disuadir, o asestar un daño insoportable al enemigo, a la par que retrasa el tiempo de su avance, mientras, la resistencia nacional se despliega en el marco de la estrategia de guerra de todo el pueblo, guerra en la cual la infantería de EEUU y Colombia quedarían atascadas en una confrontación que desbordaría las fronteras nacionales venezolanas transformándose en una guerra regional.

Digamos finalmente que durante el asedio desarrollado a lo largo de todo el año 2019 la amplificación sobre la probable intervención militar fue permanente, sin embargo Estados Unidos no movilizó en este período ni un solo contingente de importancia estratégico militar, toda la estrategia estuvo encuadrada en la línea de las operaciones sicológicas tratando de obtener una ilusoria victoria barata al propiciar el pánico en los militares venezolanos y llevarlos al respaldo del caricaturesco Juan Guaidó y la táctica de gobierno paralelo. El tiempo vino a constatar la sentencia del analista Jorge Verstrynge, el cual ha afirmado «Los Estados Unidos ya sólo son capaces de ‘microconflictos teatrales’, o sea, de cosas poco serias en materia militar.» En el contexto actual esta premisa se hace más nítida.

«Los Estados Unidos ya sólo son capaces de ‘microconflictos teatrales’, o sea, de cosas poco serias en materia militar.» – Jorge Verstrynge

EEUU no intervendrá directamente, trabajará sin embargo por mercenarizar la agresión. Pero si vienen, si el imperio y sus lacayos Latino Americanos se hacen flota invasora, el pueblo de Bolívar y Chávez los estará esperando. Al igual que Cuba, Venezuela se ha convertido en una referencia moral de lucha contra el imperialismo; ni el hambre, ni las privaciones materiales, ni el acoso militar, han doblegado la moral y aprestamiento para el combate del pueblo venezolano.

Hemos visto la derrota uno tras otro de los planes contra la institucionalidad venezolana, en todo momento ha sido la construcción simbólica del Chavismo como identidad política el factor decisivo para presentar un frente de batalla unificado, esta identidad ha pasado la prueba de la historia, sus bases no son de arena.